Las ventajas de tener un/una ginecólogo/a privado.

 

El ginecólogo/a privado es una opción a la que cada vez se acogen más mujeres, probablemente porque les proporciona una mayor comodidad y seguridad a la hora de realizar las revisiones ginecológicas, el seguimiento del embarazo, el parto, la menopausia y el tratamiento de cualquier enfermedad ginecológica.

La ginecología y obstetricia de la sanidad pública es tan buena como la que ofrece la sanidad privada. Sin embargo, esta especialidad es la que hace que muchas mujeres se decidan por la contratación de un seguro médico o de una sociedad médica. Probablemente porque optar por un ginecólogo/a privado ofrece importantes ventajas:

 

La mujer elige el ginecólogo/a que la va a atender y será siempre el mismo, un factor importante, pues conocerá de primera mano su historia clínica y ello le permitirá una atención completamente personalizada de cada paciente. Así mismo, se desarrollará con él una relación de confianza.

 

Se puede elegir el horario más adecuado para las consultas, de modo que no se pierdan jornadas de trabajo y se pueda atender adecuadamente a las obligaciones familiares.

 

El acceso al ginecólogo/a privado es directo, sin necesidad de pasar previamente por la consulta de atención primaria. También será el que atienda a la mujer en situaciones de urgencia, con la ventaja de que conocerá toda su historia clínica.

 

Se evitan las listas de espera que caracterizan el sistema público de salud y que afectan tanto a las consultas, como a los análisis de sangre, las pruebas diagnósticas y los procedimientos clínicos.

 

El seguimiento del embarazo se podrá realizar mes a mes y no de forma trimestral, pudiéndose realizar tantas ecografías como se consideren necesarias, con posibilidades de que éstas sean en color o en 3D/4D / 5D HD- LIVE.

 

 

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